En 2026, cada vez más empresarios utilizan ChatGPT u otras herramientas de IA genérica para redactar sus condiciones de uso. El proceso parece sencillo, rápido y gratuito. En realidad, este enfoque conlleva riesgos legales importantes que pueden costar mucho más que una solución profesional. Referencias legales inventadas, cláusulas obligatorias ausentes, incoherencias entre documentos: las trampas son numerosas y las consecuencias potencialmente graves. El artículo 83 del RGPD prevé sanciones de hasta 20 millones de euros o el 4 % del volumen de negocios anual mundial. A continuación explicamos por qué confiar sus documentos legales a una IA genérica es una apuesta arriesgada.
El problema de las alucinaciones jurídicas
El riesgo más insidioso de las IA genéricas es su capacidad para producir información falsa presentada con total seguridad. En derecho, este fenómeno es particularmente peligroso.
Referencias legales inventadas
Los modelos de lenguaje como ChatGPT, Claude o Gemini no comprenden el derecho. Predicen secuencias de palabras estadísticamente probables. El resultado: condiciones de uso que citan artículos de ley inexistentes, jurisprudencia ficticia o disposiciones reglamentarias mal atribuidas. Podría encontrarse con un documento que hace referencia a un artículo de la LOPDGDD con una numeración incorrecta, o que invoca una norma derogada o inexistente en la forma citada.
El problema fundamental es que estos errores son indetectables para un no jurista. El documento parece profesional, bien estructurado y convincente. Pero ante un tribunal o durante una inspección de la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos), las referencias jurídicas erróneas demuestran una falta de diligencia en el cumplimiento de las obligaciones legales.
Un derecho congelado en el tiempo
Los modelos de IA genérica se entrenan con datos fechados. Los modelos disponibles en 2026 pueden reflejar un estado del derecho de hace varios meses o incluso uno o dos años. Sin embargo, el derecho digital evoluciona constantemente: nuevas directrices de la AEPD, actualizaciones de las orientaciones del Comité Europeo de Protección de Datos (CEPD), transposición de directivas europeas como el Digital Services Act y el Digital Markets Act. Sus condiciones de uso generadas por una IA genérica pueden no incorporar los últimos requisitos aplicables según la legislación española vigente.
Las cláusulas obligatorias que la IA genérica olvida
Un documento jurídico no es un simple texto: es un conjunto estructurado de cláusulas que responden a exigencias legales precisas. Las IA genéricas fallan regularmente en cubrir todas estas exigencias.
Lo que la legislación española exige en las condiciones de uso
El RGPD, la LOPDGDD (Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales) y la LSSI (Ley de Servicios de la Sociedad de la Información) imponen menciones específicas en las condiciones de uso de un sitio web:
- Datos de identificación: denominación social, forma jurídica, domicilio social, CIF, número de inscripción en el registro mercantil, datos de contacto
- Datos personales: referencia a la política de privacidad, base jurídica del tratamiento (artículo 6 del RGPD), derechos de los usuarios (artículos 15 a 22 del RGPD), datos de contacto del DPD cuando proceda
- Propiedad intelectual: condiciones de uso del contenido, licencias concedidas, restricciones
- Responsabilidad: limitaciones de responsabilidad, cláusulas de fuerza mayor, garantías conformes a la normativa de consumo
- Derecho de desistimiento: modalidades de ejercicio, plazo de 14 días (artículo 71 del Real Decreto Legislativo 1/2007), excepciones aplicables
Cuando se pide a ChatGPT que redacte condiciones de uso, el resultado presenta frecuentemente omisiones en uno o varios de estos puntos. La IA produce un texto que parece condiciones de uso, pero que no cubre todas las exigencias legales específicas de España. Para conocer el conjunto de documentos requeridos, consulte nuestra guía sobre los 4 documentos legales obligatorios para todo sitio e-commerce.
Ausencia de adaptación a su actividad
Una IA genérica no le hace preguntas sobre su actividad. No sabe si usted explota un comercio electrónico, un SaaS, un marketplace o un blog monetizado. Cada una de estas actividades implica obligaciones legales diferentes. Un e-commerce debe integrar el derecho de desistimiento y las garantías legales. Un SaaS debe precisar los niveles de servicio y las condiciones de resolución. Un marketplace debe distinguir las obligaciones del vendedor de las de la plataforma. La IA genérica produce un texto genérico que no tiene en cuenta estas especificidades.
La incoherencia entre documentos: un riesgo subestimado
Las condiciones de uso no funcionan de manera aislada. Se articulan con la política de privacidad, la política de cookies y las condiciones de venta para formar un conjunto jurídico coherente. Es precisamente aquí donde la IA genérica falla más.
Terminología contradictoria
Cuando genera sus documentos uno por uno con ChatGPT, cada sesión produce un texto independiente. Las condiciones de uso pueden hablar de “datos personales” mientras que la política de privacidad utiliza “información personal”. Las condiciones de uso pueden mencionar un “responsable del tratamiento” designado de forma diferente en la política de privacidad. Estas incoherencias terminológicas, aparentemente inofensivas, pueden ser explotadas en caso de litigio y demuestran una falta de rigor jurídico.
Remisiones ausentes o incorrectas
Unas condiciones de uso conformes deben remitir explícitamente a su política de privacidad (artículo 13 del RGPD) y a su política de cookies. La IA genérica omite frecuentemente estas remisiones o las formula de manera vaga (“nuestra política de privacidad disponible en nuestro sitio”). Una remisión correcta debe apuntar a la URL exacta del documento correspondiente e integrarse en cada sección pertinente de las condiciones de uso. Para comprender el papel de cada elemento en su política de privacidad, lea nuestro artículo sobre los elementos obligatorios de la política de privacidad.
Falta de coherencia en plazos y bases jurídicas
Sus condiciones de uso indican que los datos de cuenta se conservan “durante la duración de la relación contractual”. Su política de privacidad menciona un “plazo de conservación de 3 años tras la última actividad”. Su política de cookies anuncia cookies “conservadas 24 meses conforme a las directrices de la AEPD”. Estos plazos deben ser coherentes en todos sus documentos. La IA genérica, que genera cada documento por separado, no puede garantizar esta coherencia.
Ausencia de responsabilidad jurídica
Cuando un abogado redacta sus condiciones de uso, su responsabilidad profesional queda comprometida. Si el documento contiene un error que le causa un perjuicio, usted dispone de recurso legal. Un generador IA especializado se apoya en modelos validados jurídicamente y constantemente actualizados. Con ChatGPT, no tiene ninguna garantía ni recurso. Las condiciones de uso de OpenAI excluyen explícitamente toda responsabilidad en cuanto a la exactitud o la pertinencia jurídica del contenido generado.
En caso de inspección por parte de la AEPD o de litigio con un cliente, no podrá invocar el hecho de que “ChatGPT redactó sus condiciones de uso” como circunstancia atenuante. La responsabilidad de la conformidad de sus documentos legales le incumbe íntegramente como editor del sitio.
El coste real de lo “gratuito”
El uso de ChatGPT parece gratuito (o limitado al coste de una suscripción existente). Pero el coste real se mide de otra manera:
- Tiempo de redacción de prompts: 30 minutos a 1 hora por documento para obtener un primer resultado aprovechable
- Tiempo de verificación: 1 a 2 horas por documento para comprobar las referencias legales y la exhaustividad de las cláusulas
- Revisión por un abogado: 150 a 300 € por documento si desea una verificación profesional (muy recomendable)
- Coste de corrección: si sus documentos resultan no conformes tras una inspección, los gastos de puesta en conformidad urgente pueden alcanzar varios miles de euros
- Riesgo de sanción: las multas por incumplimiento del RGPD pueden alcanzar 20 millones de euros o el 4 % del volumen de negocios anual mundial (artículo 83 del RGPD)
En total, el coste real se sitúa entre 500 y 1 500 € en tiempo y verificación para un resultado incierto. Esto es considerablemente más caro que un generador de documentos legales especializado que produce documentos conformes en minutos.
Alternativas para unas condiciones de uso conformes
Opción 1: Un abogado especializado (200-500 € por documento)
La solución más personalizada. Un abogado especializado en derecho digital redacta condiciones de uso a medida, adaptadas a su actividad específica. Su responsabilidad profesional queda comprometida. Coste total para un pack de 4 documentos: 800 a 1 800 €. Plazo: 1 a 3 semanas. Recomendado para actividades reguladas o tratamiento de datos sensibles.
Opción 2: Redactar usted mismo con plantillas (0 € + riesgo elevado)
Existen plantillas de condiciones de uso en internet, pero a menudo están obsoletas, son incompletas y no están adaptadas a su situación. El tiempo de adaptación es considerable (de 3 a 5 horas como mínimo) y el riesgo de incumplimiento es elevado. Esta opción no es recomendable.
Opción 3: IA genérica — ChatGPT, Claude, etc. (0 € + 150-300 € revisión)
Como se detalla en este artículo, este enfoque conlleva riesgos importantes: alucinaciones jurídicas, cláusulas ausentes, incoherencias entre documentos, ausencia de responsabilidad. El coste real, incluyendo la revisión necesaria por un profesional, se sitúa entre 150 y 300 € por documento, para un resultado que sigue siendo incierto. Para una comparativa completa, consulte nuestro análisis de abogado vs generador IA.
Opción 4: El generador IA especializado WebLegal.ai (14,90-19,90 €)
Un generador especializado en documentos legales resuelve precisamente los problemas descritos en este artículo. El formulario estructurado recopila la información pertinente sobre su actividad. La IA especializada aplica las reglas del RGPD (artículos 12, 13, 14, 30), la LOPDGDD, la LSSI y la normativa de consumo aplicable. La coherencia entre todos sus documentos está garantizada. El resultado está disponible en menos de 10 minutos por una fracción del coste de un abogado. Para conocer los errores más frecuentes en las condiciones de venta, consulte nuestra guía sobre las condiciones de venta conformes.
Conclusión
Usar ChatGPT o una IA genérica para redactar sus condiciones de uso es un falso ahorro de tiempo y dinero. Las alucinaciones jurídicas, las cláusulas obligatorias ausentes, la incoherencia entre documentos y la ausencia de responsabilidad exponen a su empresa a riesgos jurídicos y financieros reales. En 2026, las sanciones por incumplimiento del RGPD se aplican con un rigor creciente por parte de la AEPD y las autoridades de protección de datos de toda Europa. El enfoque correcto consiste en utilizar una herramienta diseñada específicamente para la redacción de documentos legales: ya sea un abogado especializado para los casos complejos, o un generador IA especializado para la gran mayoría de los sitios web. Cada día sin documentos legales conformes es un día de exposición a sanciones. Proteja su negocio ahora.